jueves, 26 de junio de 2014

Párrafos del Texto "La Tercera" de Jacques Lacan

Lo simbólico, lo imaginario y lo real son el enunciado de lo que opera efectivamente en la palabra de ustedes cuando se sitúan en el discurso analítico, cuando son analistas. Pero esos términos sólo emergen verdaderamente para y por ese discurso. No tuve  que ponerle ninguna intención particular. Sólo tuve que seguir, yo también. No quiere decir que no aclare los otros discursos, pero tampoco los invalida. El fin del discurso del amo, por ejemplo, es que las cosas marchen al ritmo de todo el mundo. Y bien, esto no es de ningún modo lo mismo que lo real, porque lo real, justamente, es lo que no anda, lo que se pone en cruz ante este convoy, más aún, lo que no cesa de repetirse para entorpecer esta marcha. 
Al principio lo dije de esta manera: lo real es lo que siempre vuelve al mismo lugar. El acento debe colocarse sobre «vuelve». 
Es el lugar que él descubre, el lugar del semblante. Es difícil instituirlo únicamente por lo imaginario, como en principio parece implicarlo la noción de lugar. Felizmente tenemos la topología matemática para apoyarnos. Es lo que intento hacer.



Lo real no es el mundo. No hay ninguna esperanza de alcanzar lo real por la representación.
Por lo mismo, lo real, no es universal lo que quiere decir que sólo es todo en el sentido estricto de que cada uno de sus elementos sea idéntico a sí mismo, pero no se los puede designar como «todos». No hay «todos los elementos», sólo hay conjuntos a determinar en cada caso. No vale la pena agregar: es todo. Mi S1 sólo tiene el sentido de puntuar ese cualquier cosa, ese significante-letra que yo escribo S1, significante que sólo se escribe si se lo hace sin ningún efecto de sentido. Resumiendo, es lo homólogo de lo que acabo de decirles del objeto «a». 

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