martes, 15 de julio de 2014

Breve reflexión del tratamiento psicoanalítico

El tratamiento psicoanalítico más allá de ubicar  conflictos, se dirige a situar las decisiones  anteriores y las  satisfacciones muchas veces no conscientes , para desde allí operar por la aceptación o levantamiento de las primeras y permutación de las segundas.
Se trata del pasaje de sujetados al Otro a la constitución de seres con derecho al habla, por ende libres.
El Otro es lo dicho antes, el texto que nos sujeta, esos fragmentos que nos capturan y nos dan un ser fijo ("de mí siempre se dijo ....." "ellos no creyeron ...." etc ) por ende padecimiento y estancamiento.
El derecho al habla es el modo de reinventar nuestras marcas, nuestros fragmentos, Hacer invención de la historia.

martes, 1 de julio de 2014

Reflexiones acerca de la violencia invitando a compartir pensamientos

Siendo la violencia un tema que aparece en las instituciones educativas, en el comportamiento en la calle  y que se duplica en los medios, me permito compartir unas primeras reflexiones que no agotan el tema.
En primer lugar hay que pluralizar la violencia, ya que hay distintos modos y de distintas causas.  Tomo hoy una de ellas, la que se expresa en comportamientos casi cotidianos en adolescentes pero también en adultos. Parto para ello de un texto de Lacan "La agresividad en Psicoanálisis". En dicho texto Lacan presenta diferentes tesis acerca de la misma.
En la cuarta  enunciada como: La agresividad es la tendencia correlativa de un modo de Identificación” nos dice que la experiencia de sí en el niño pequeño respecto a su semejante (otro niño pequeño) se desarrolla a  partir de una situación de indiferenciación
Así es que observamos  una serie de golpes y palmadas que no son solamente expresiones lúdicas ni ejercicios motores o de fuerza sino que responden al modo de constitución del yo.
Sabemos que el humano nace prematuro, por lo que vive en una dependencia absoluta del otro  y que via el sostén que este proporciona , conquista en  el plano mental la unidad funcional de su propio cuerpo. Esto se verifica en los juegos de reconocimiento de si ante el espejo acompañados de  expresiones de alegría intensa.
Lacan aclara: “Lo que he llamado el estadio del espejo tiene el interés de manifestar el dinamismo afectivo por el que el sujeto se identifica  primordialmente con la Gestalt visual de su propio cuerpo: es, con relación a la incoordinación todavía muy profunda de su propia motricidad, unidad ideal, imago salvadora: es valorizada con toda la desolación original, ligada a la discordancia intraorgánica y relacional de la cría de hombre, durante los seis primeros meses, en los que lleva los signos, neurológicos y humorales, de una prematuración natal fisiológica.”

Es esta captación por la imago  (gestalt, imagen que proporciona el otro) de la forma humana,  la que entre los seis meses y los dos años y medio domina el  comportamiento del niño en presencia de sus semejantes . Durante todo ese período se registrarán las reacciones de  transitivismo por ejemplo el niño que pega dice haber sido pegado, el que ve caer llora. Además y por la misma razón sus conductas, en tanto lazo revelan una ambivalencia estructural: se somete y se comporta como un tirano y el despertar del deseo se manifiesta por  el objeto del deseo del otro ( el niño quiere el juguete que el otro niño recién ha tomado)

Lacan en ese escrito afirma que “La noción de una agresividad como tensión correlativa de la estructura narcisista en el devenir del sujeto permite comprender en una función muy simplemente formulada toda clase de accidentes y de atipias de este devenir”

Ahora bien  si ya el yo aparece desde el origen marcado con esa relatividad agresiva, ¿como no pensar que cada gran metamorfosis pulsional , volverá a poner en tela de juicio su delimitación, su yo y su lazo con el otro, leáse el semejante?

Cada etapa de la vida  conlleva un duelo del sí y la continua labor de hacer con la pulsión  que insiste (otro modo de nombrar la metamorfosis pulsional)  en la sociedad que nos toca y en la comunidad que decidimos formar. Y es allí donde la agresividad estructural por diferentes mecanismos puede llegar a la violencia.
Vemos que es la imagen del otro que nos captura y nos permite la vida, pero eso lleva al ser parlante a establecer vía el discurso y el obrar una distancia para que esa captura no sea una alienación insoportable. Cuando las imágenes que portamos son móviles, cuando la mirada del Otro (leáse instituciones, lideres, jefes, modelos, etc) no ve todo, es decir deja momentos de opacidad al sujeto, la tensión lleva a una distancia justa y entonces la salvaguarda la violencia.

En cambio cuando la imagen sustituye al símbolo o cuando se erige en un mundo que deja siempre visible al ser parlante  ( por ejemplo diversos modos de conexión sin corte: “me eliminó”, “no me puso el visto”, “entró”, “me vio entrar”, “estaba disponible y cuando entré se fue”, la violencia como acto es una respuesta

jueves, 26 de junio de 2014

Párrafos del Texto "La Tercera" de Jacques Lacan

Lo simbólico, lo imaginario y lo real son el enunciado de lo que opera efectivamente en la palabra de ustedes cuando se sitúan en el discurso analítico, cuando son analistas. Pero esos términos sólo emergen verdaderamente para y por ese discurso. No tuve  que ponerle ninguna intención particular. Sólo tuve que seguir, yo también. No quiere decir que no aclare los otros discursos, pero tampoco los invalida. El fin del discurso del amo, por ejemplo, es que las cosas marchen al ritmo de todo el mundo. Y bien, esto no es de ningún modo lo mismo que lo real, porque lo real, justamente, es lo que no anda, lo que se pone en cruz ante este convoy, más aún, lo que no cesa de repetirse para entorpecer esta marcha. 
Al principio lo dije de esta manera: lo real es lo que siempre vuelve al mismo lugar. El acento debe colocarse sobre «vuelve». 
Es el lugar que él descubre, el lugar del semblante. Es difícil instituirlo únicamente por lo imaginario, como en principio parece implicarlo la noción de lugar. Felizmente tenemos la topología matemática para apoyarnos. Es lo que intento hacer.



Lo real no es el mundo. No hay ninguna esperanza de alcanzar lo real por la representación.
Por lo mismo, lo real, no es universal lo que quiere decir que sólo es todo en el sentido estricto de que cada uno de sus elementos sea idéntico a sí mismo, pero no se los puede designar como «todos». No hay «todos los elementos», sólo hay conjuntos a determinar en cada caso. No vale la pena agregar: es todo. Mi S1 sólo tiene el sentido de puntuar ese cualquier cosa, ese significante-letra que yo escribo S1, significante que sólo se escribe si se lo hace sin ningún efecto de sentido. Resumiendo, es lo homólogo de lo que acabo de decirles del objeto «a». 

viernes, 20 de junio de 2014

Reflexión por el síntoma


Elijo el psicoanálisis porque es el discurso que lee en el síntoma , que no es lo sintomático, lo propio, lo que descoloca a lo funcional al sistema, a la masa, a lo mecánico que se instala e impide la invención.
El discurso amo tiene como meta que las cosas anden al paso de todo el mundo, de ahí que se instala el pathos en cada uno de los seres hablantes. El síntoma, en su sentido real, es lo que estorba ese andar y crea en vez de marcha lugar.
Hay que alertarse cuando las prácticas, ejercicios, estimulaciones, apuntan a lo mecánico, a la adaptación, a obturar lo singular por la identidad universal. Esto priva del uso de los propios recursos y trae como efecto la impotencia,  la inhibición y la sujeción.

jueves, 19 de junio de 2014


de Jacques Lacan, Seminario 16 "Nuestra experiencia, como se dice, en el análisis, en todo momento, nos confronta en todo momento con un efecto de pérdida . Ella testimonia que ese efecto se encuentra a cada paso. Lo testimonia de manera inocente, es decir de la manera más nociva, atribuyéndolo a un daño imaginario, refiriéndola al esquema de la herida narcisista, es decir, imputándolo a la relación con el semejante. Ahora bien, en este caso, esta relación no tiene nada que ver. No es porque una parcela de cuerpo se desprenda de él que la herida en cuestión funciona y todo intento de reparación, cualquiera que sea, está condenado a prolongarse en la aberración. La herida de la que se trata, depende de un efecto, en otra parte, que para distinguirlo de lo imaginario, califiqué al comienzo de simbólico. Este efecto simbólico se inscribe en el hiato producido entre el cuerpo y su goce, en la medida en que la incidencia del significante o de la marca (rasgo unario) la determina o la agrava.. Como no podemos sondear lo que ya había de hiato en el organismo y solo nos importa el agravamiento, decimos que la incidencia del rasgo unario le da su consistencia. "

miércoles, 18 de junio de 2014

El cuerpo: un abordaje teórico


El cuerpo: un abordaje teórico

Presentado en la Jornada de Discapacidad 2010


El objetivo del presente trabajo es ubicar el lugar del cuerpo en la enseñanza de Lacan, lugar que comenzó por la imagen, continuó con el encuadre significante y siguió en la letra.
Para tal fin podemos situar tres construcciones
  • el Estadio del espejo
  • el objeto a
  • Lalangue y la cadena borromea.

Lacan a la altura del estadio del espejo plantea que para producir un cuerpo hace falta un organismo vivo más una imagen. Se trata del dominio imaginario del cuerpo sobre un organismo disociado. En “La agresividad en psicoanálisis” Escritos I p.128 leemos “Saben que su proceso de maduración fisiológica permite al sujeto, en un momento determinado de su historia, integrar efectivamente sus funciones motoras y acceder a un dominio real de su cuerpo. Pero antes de ese momento, aunque en forma correlativa con él, el sujeto toma conciencia de su cuerpo como totalidad. Insisto en este punto en mi teoría del estadio del espejo: la sola visión de la forma total del cuerpo humano brinda al sujeto un dominio imaginario de su cuerpo, prematuro respecto al dominio real. Esta formación se desvincula así del proceso mismo de la maduración, y no se confunde con él. El sujeto anticipa la culminación del dominio psicológico, y esta anticipación dará su estilo al ejercicio ulterior del dominio motor efectivo.”
Entonces éste derrotero imaginario, estructura la vida fantasmática, la realidad del yo y sus objetos; el estadio del espejo presenta la relación con un objeto imaginario (cuerpo) que sirve de matriz para representar las relaciones del yo y sus objetos

Cuál es el límite de este abordaje? “No todo investimento libidinal pasa por la imagen especular. Hay un resto” Seminario X (pag. 49), resto que da cuenta de la función fálica, haciendo aparecer el falo bajo el modo de una falta cortada de la imagen del cuerpo, falta que cuando falta angustia, horroriza.
Escribe Borges en su poema Insomnio
El universo de esta noche tiene la vastedad
del olvido y la precisión de la fiebre.

En vano quiero distraerme del cuerpo
y del desvelo de un espejo incesante
que lo prodiga y que lo acecha

También en su poema Los Espejos

Nos acecha el cristal. Si entre las cuatro
paredes de la alcoba hay un espejo,
ya no estoy solo. Hay otro. Hay el reflejo
que arma en el alba un sigiloso teatro.

Si hablamos de falta nos remitimos al estatuto significante y el problema entonces es el de la entrada del significante en lo real y el ver como de eso nace un sujeto” “se trata de saber precisamente que le permite a este significante encarnarse. Se lo permite de entrada lo que tenemos para presentificarnos los unos a los otros, nuestro cuerpo” “ Este cuerpo no es constituible a la manera en que Descartes lo instituye en el campo de la extensión. Tampoco nos es dado de forma pura y simple en el espejoSeminario X (pag 100) ya que el estadio del espejo da cuenta de la constitución de los objetos contables en el campo de la pertenencia, de lo tuyo y de lo mío, pero en el recorrido pulsional, en el fundamento de lo humano se trata de otros objetos anteriores a la constitución del estatuto del objeto común, producidos por cortes, solo representables bajo la formas topológicas (cross cap, banda de moebius), soportes del deseo, cuya única traducción subjetiva es la angustia. Estos objetos son: el falo, las heces, el seno, la mirada, la voz; objetos que se constituyen como tales produciendo el cuerpo en su extracción.
Dice Lacan La función del objeto cesible como pedazo separable vehiculiza primitivamente algo de la identidad del cuerpo, antecediendo en el cuerpo mismo en lo que respecta a la constitución del sujeto” (Seminario X pag 334). Este objeto cesible (a) es un trocito arrancado a algo, es el suplente del sujeto que emerge de la confrontación significante. De esta manera el significante entra en lo imaginario y produce el advenimiento de todas las pertenencias del cuerpo. El cuerpo es entonces el efecto de recibir la marca significante.

Bajo estos supuestos el cuerpo es el desierto del goce, bajo la ley significante el cuerpo sustenta al sujeto pero entonces es cuerpo muerto, no hay respuesta al como goza.

Escribe Alejandra Pizarnik

en esta noche en este mundo
las palabras del sueño de la infancia de la muerta
nunca es eso lo que uno quiere decir
la lengua natal castra
la lengua es un órgano de conocimiento
del fracaso de todo poema
castrado por su propia lengua
que es el órgano de la re-creación
del re-conocimiento
pero no el de la re-surrección
de algo a modo de negación
de mi horizonte de maldoror con su perro
y nada es promesa
entre lo decible
que equivale a mentir
(todo lo que se puede decir es mentira)
el resto es silencio
sólo que el silencio no existe
no
las palabras
no hacen el amor
hacen la ausencia
si digo agua ¿beberé?
si digo pan ¿comeré?
en esta noche en este mundo

No hay respuesta a cómo se goza si se considera al Otro como completo; es necesaria otra lógica basada en el Otro

Es por esta barra del Otro A que Lacan pasa al Otro como Real. El gran Otro no es solamente el lugar del tesoro de los significantes, sino del cuerpo, del cuerpo troceado, del cuerpo marcado.
A la altura del Seminario de La Lógica del Fantasma Lacan enuncia: “En este punto, entonces, ¿qué es este Otro? ¿Cuál es su sustancia? me he dejado decir, ya que en verdad hace falta creer ya que me dejo decir cada vez menos, pues no lo escucho más, que yo camuflaba, en ese lugar del Otro, el espíritu. Lo molesto es que es falso.
El Otro, finalmente, y si ustedes no lo han adivinado ¡el Otro es el cuerpo! nuestra presencia de cuerpo animal es el primer lugar donde meter inscripciones, el primer significante”.
El cuerpo ahora es también sustancia gozante, se goza de un cuerpo porque simboliza al Otro, se goza corporizándolo de manera significante, sin el significante no se puede abordar ninguna parte del cuerpo.
Cambia el estatuto del significante, pasando al concepto de letra, lo que lleva a distinguir un goce que no es fálico, un goce de la palabra que no se dirige a nadie, un goce de lalangue en tanto aun se tiene un cuerpo que no hace solamente sujetos sino parlêtre.

Qué del cuerpo luego de este recorrido? podemos pensar el término cuerpo como un término operatorio, un cuerpo que se hace en cada dimensión -imaginario, simbólico, real- donde la anatomía no es el destino y que se erige con la dignidad de la obra

Para concluir el texto de una mujer que hizo de su cuerpo fragmentado una obra de arte

Nunca pensé en la pintura hasta 1926, cuando tuve que guardar cama a causa de un accidente automovilístico. Me aburría muchísimo ahí en la cama con una escayola de yeso (me había fracturado la columna vertebral así como otros huesos), y por eso decidí hacer algo. Robé unas pinturas al óleo de mi padre, y mi madre mandó hacer un caballete especial, puesto que no me podía sentar. Así empecé a pintar..
"Desde entonces mi obsesión fue recomenzar de nuevo pintando las cosas tal y como yo las veía, con mi propio ojo y nada más".
"Yo sufrí dos accidentes en mi vida: uno, donde el autobús me tumbó al suelo; el otro accidente es Diego".

Declaraciones de Frida Kahlo a Julien Levy, Nueva York 1938