sábado, 4 de junio de 2016

Puntuación y extracción de la novela “La pasión según GH” de Clarice Lispector

Puntuación y extracción de la novela “La pasión según GH”
Trama de la novela
GH es una mujer cuyo nombre ha quedado reducido para nosotros lectores a sus iniciales G H, las que están grabadas casi en forma indeleble en el cuero de sus valijas de viaje. De clase media alta y también mediana edad, soltera y sin hijos , acaba de romper una relación que como todas las anteriores era trivial. Escultora, dedicada a una vida social que aunque no propia le resultaba segura, relata a un hombre que hace de su otro de si, la experiencia inédita que ha atravesado. Al decidir limpiar ¿habitar? su departamento, descubre el cuarto de la muchacha de servicio que ha renunciado. Mientras lo recorre no solo se enfrenta a un mural en la pared que la retrata sino también a una cucaracha a la que aplasta y devora.


El encuentro con lo mudo: antesala del desencadenamiento
GH escribe y mientras escribe cuenta
“Eran casi las diez de la mañana y hacía mucho tiempo que mi departamento no me pertenecía tanto. El día anterior la criada se había ido. El hecho de que nadie hablase o caminase y provocase algún hecho extendía el silencio de esta casa donde vivo casi lujosamente.” “ Me demoraba en la mesa haciendo bolitas de pan”
“A veces mirando una foto sacada en la playa o en una fiesta, percibía con una leve aprensión irónica lo que aquel rostro sonriente y oscurecido me revelaba: un silencio. Un silencio y un destino que se me escapaban”
“Nunca hasta entonces se me había ocurrido pensar que un día iría al encuentro de este silencio. Hacia la desintegración de este silencio. Miraba de reojo el rostro fotografiado y por un instante, en aquel rostro inexpresivo, el mundo me miraba de nuevo”
“En cuanto a mí misma, siempre conservé una comilla a la izquierda y otra a la derecha de mí. De algún modo “como si no fuese yo” era más grande que si lo fuese -una vida inexistente me poseía toda y me ocupaba como una invención”

La entrada al cuarto (lo mas propio se torna ajeno, lo corpóreo se desprende. El toro pierde volumen se vuelve bidimensional

A la entrada del cuarto en una de las paredes un mural mostraba casi en tamaño natural un dibujo a carbón de un hombre, una mujer y un perro, dibujo que no era ornamento sino simple trazo , escritura
“ El cuarto me incomodaba físicamente como si en el aire todavía hubiese permanecido hasta ahora el sonido del rayar la carbonilla en la cal seca.” “ Allí dentro de mi casa se había alojado la extranjera, la enemiga indiferente” “ El cuarto era una violación de mis comillas, de las comillas que hacían de mí una cita de mi misma. Era el retrato de un estómago vacío.”
“Aún dentro de él continuaba de algún modo del lado de afuera. Como si él no tuviese la suficiente profundidad para recibirme y dejase los pedazos míos en el pasillo, en la mayor repulsión de la que yo fuera víctima: yo no cabía”

El encuentro con lo in-mundo , la pérdida del grito.

“De camino hacia mi rostro, bien próxima a mis ojos, en mitad de la oscuridad, se movió la enorme cucaracha. Mi grito fue tan sofocado que sólo por el silencio contrastante percibí que no había gritado.”
No es que estuviese presa, estaba situada” “ mi único lugar estaba entre el pie de la cama y la puerta del armario” “el tiempo se tornó palpable”
“Era una cucaracha tan vieja como salamandras y quimeras y grifos y leviatanes” “Miré su boca: allí estaba lo real” “ La miré con su boca y sus ojos”
“Ya no podía sujetarme más. El primer vínculo ya había desaparecido involuntariamente y me alejaba de la ley, incluso intuyendo que iría a entrar en el infierno de la matera viva” “ El cuarto, el cuarto desconocido. Mi entrada en él se había realizado por fin” “Había llegado a la nada y la nada era viva y humeda”
“En la pared yo estaba tan desnuda que no proyectaba sombra” “Y el primer silencio comenzó a volar. Lo primero que había visto de tan tranquilo y vasto y extranjero en mis fotografías, aquello estaba por primera vez fuera de mí, incomprensible pero a mi alcance”. “El alivio provenía de que yo cabía en el dibujo mudo de la caverna”

Comer lo in-mundo, lo extranjero, la cosa: Constitución del mí. Primera vuelta del revés del toro
Algo de lo extranjero pasa al interior, es la identificación con lo real de lo Otro real que sitúa lo imaginario al modo de la 1era identificación Freudiana

“La cucaracha es una extensión oscura que camina” “..es un trozo opaco de la cosa”
“ Sabía que toda yo tendría que comer la masa de la cucaracha, incluyendo mi propio miedo de comerla” “Entonces avancé” “Algo se había hecho”
“Y como quien regresa de un viaje, me volví a sentar tranquila en la cama”- “...había pensado que la mayor prueba de transmutación de mí en mí misma sería ponerme en la boca la materia blanca de la cucaracha y que de ese modo me aproximaría a lo real” “Lo divino es para mí lo real”

El anudamiento: el amor y el lazo

“La despersonalización, como la gran objetivación de uno mismo. Quien se alcanza por la despersonalización reconocerá al otro bajo cualquier disfraz: el primer paso en relación al otro es encontrar en uno mismo al hombre de todos los hombres”
“Sentí que mi rostro pudoroso, sonreía. O tal vez no sonriese, no lo sé. Yo confiaba” “ Y entregándome con la confianza de pertenecer a lo desconocido” “ Solo esta entrega es una entrega real..- que no me excluye” “La vida me es y no entiendo lo que digo. Y entonces adoro”

Clarice Lirios en el pecho.


Cómo hablar / escribir acerca de Clarice sin quedar atravesada, descubierta por su voz. Clarice lleva por delante una narrativa intimista de verdades semidichas.
Puedo contarles que nació  en una aldea perdida de Ucrania, en diciembre1920 bajo el nombre de Chaya. Agregar que con pocos meses de edad llegó a Maceió Brasil con su familia, huyendo de los pogroms rusos. La nueva tierra, le dio un nuevo nombre Clarice. Laura Freixas, cuenta en el libro “Ladrona de Rosas: una genialidad insoportable” que fue concebida para arrancar de la depresión a su madre (Mania/ Marieta), quien había sido violada por soldados rusos y que además le contangian sifilis, enfermedad que la lleva a la discapacidad y muerte, cuando Clarice tiene 9 años.
Hacia 1939 ingresa en la Facultad de Derecho, y es allí donde conoce a su futuro esposo, el diplomático Maury Gurgel Valente, a quien acompañaría a menudo de país en país, hasta su separación en 1959 .
Las constantes mudanzas tuvieron el tono del exilio. Clarice escribe en el borde del exilio del lenguaje, rompe la gramática, cuenta sin narrar. Pero escribir es desde el exilio
Los capítulos de la primera novela, Cerca del Corazón Salvaje (1944), escrita a los 19 años portan puntos suspensivos en los títulos.
La pasión según GH” (1964) comienza con guiones. “Un aprendizaje o el libro de los placeres” (1969) se inicia con una coma.
En una madrugada del año 1966, la escritora se durmió con un cigarrillo prendido, provocando un incendio que le produjo quemaduras en gran parte del cuerpo, meses de internación y la secuelas en la movilidad de su  mano derecha.
Once años más tarde, en el mes de diciembre, muere a causa de un cáncer dejando como obra póstuma , la novela “Un soplo de vida (Pulsaciones)”. Maurice Blanchot en su libro “La comunidad inconfesable” afirma que “nada nos coloca más en causa que la proximidad de otro en el momento de su muerte” . Clarice transmite en su última obra esa comunidad de los que ya no tienen comunidad, habita la paradoja de la solidaridad en la soledad intrínseca. En esos tiempos Clarice vía   la sonoridad reinventa su apellido. Lispector deviene Lirios en el pecho. Hace la operación cuando ya es un nombre literario, cuando además avecina su muerte, se trata ahora de ‘volver a hacer entrar el nombre propio en lo que tiene de nombre común’, reducir el nombre propio al nombre más común.
Dice Clarice
Soy un objeto querido por Dios. Y eso hace que me nazcan flores en el pecho. Él me creó igual que lo que escribí ahora: «soy un objeto querido por Dios» y a él le gustó haberme creado como a mí me gustó haber creado la frase.
 Lirios blancos recostados sobre la desnudez del pecho. Lirios que ofrezco a lo que está doliendo en ti.
Junto al calor de mi cuerpo los pétalos de lirios se chamuscarían. Llamo a la brisa leve para mi muerte furtiva. Es por eso que me doy a la muerte todos los días. Muero y renazco. Incluso ya morí la muerte de los otros. Pero ahora muero de embriaguez de vida y bendigo el calor del vuerpo vivo que marchita lirios blancos.”
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Descubrí a Clarice hacia fines del siglo pasado, soy del siglo pasado y con esa marca transito la novedad de este siglo que no me vio nacer. La descubrí gracias a una escritora argentina Mariana Docampo quien me facilitó el cuento “Felicidad clandestina”. Luego su maldición de escribir se convirtió en mi maldición de leer-la.
A Clarice se la lee y se la mal-dice, porque escribe lo imposible de escribir, lo que no cesa de no escribirse
Logra “el trabajo de texto que sale del vientre de la araña, su tela. Función en verdad milagrosa, cuando vemos dibujarse, desde la superficie misma que surge de un punto opaco de ese extraño ser, la huella de esos escritos donde asir los límites, los puntos de impasse, de sin salida, que muestran a lo real accediendo a lo simbólico.” (Seminario 20 Jacques Lacan)
Real como aquello que retorna siempre al mismo lugar que es del Otro y lo descompleta. Real como lo imposible de predicar, como lo inefable , lo que la lengua no puede decir pero que lalangue imprime.  Real como lo indeciblemente verificado, por haber desplegado su materialidad. Clarice reintegra el sonido a la dimensión simbólica del significante, la significación se produce por la incidencia de lo que suena y troca la lectura. Lacan dice: reduzco toda invención al sinthome. Entonces la obra de Clarice es su sinthome ,  anudamiento al modo de la histeria rígida tal como se señala en el seminario 23, su  hacer  lazo social, con y más allá del semblante, con y sin amparo del discurso.
Su literatura es un litoral, un borde, un margen que ladea y alcanza lo incomprensible, la soledad, la grieta del amor. Hace del abismo un delicado desorden. Se deja invadir por lo fonémico, dando color con el pincel del parásito palabrero.

Por último otro texto


"Quiero escribir el borrón rojo de la sangre con gotas y coágulos goteando de dentro para dentro. Quiero escribir amarillo-oro con rayos translœcidos. Que no me entiendan poco me importa. Nada tengo que perder. Me lo juego todo en la violencia que siempre me habitó, el grito áspero y agudo y prolongado, el grito que yo, por falso respeto humano, no di. Mas aquí va mi berrido rasgando las profundas entrañas de donde brota el estertor que ambiciono. Quiero abarcar el mundo con el terremoto causado por el grito".